Los investigadores, a partir de diez diversos universidades y hospitales en los E.E.U.U. y el México incluyendo Harvard, la universidad de Tejas, y del Universidad Autonoma de Queretero, reclutaron a 127 niños mexicanos entre las edades de 5 y 15 meses y los asignaron aleatoriamente para recibir cualquier un suplemento de la vitamina A o un placebo en dos intervalos del mes.
La edad del niño determinó la dosis del suplemento, con los niños bajo un año de la edad que recibía las dosis bimensuales de 20.000 unidades internacionales (IU) de retinol, y los niños sobre uno que recibía 45.000 IU.
Las muestras de taburete fueron recogidas durante el verano que los meses eran analizados para las concentraciones MCP-1 así como patógeno gastrointestinales y síntomas de la diarrea.
“Total, los niños que recibieron el suplemento de la vitamina A habían reducido concentraciones fecales de MCP-1 comparado con los niños en el grupo del placebo (proteína mediana de pg/mg: 284.88 contra 403.39, [respectivamente]),” divulgaron a autor Kurt del plomo de largo de la escuela de Harvard de la salud pública.
Reducir los niveles de MCP-1 se asocia a menos inflamación, que en término sugiere menos diarrea.