“La aplicación la muerte repentina en la gente joven ha estado recibiendo la atención constante de la comunidad médica por muchos años, y ésa se ha intensificado en los dos pasados o tres años,” dijo a Dr. Juan P. Payne, director de la electrofisiología cardiaca en la universidad del centro médico de Mississippi.
Él estimaba que dondequiera a partir 200 a 400 atletas jóvenes mueren en el campo que juega del fallo cardiaco en los Estados Unidos cada año pero, ahora, “no tenemos medidas sanitarias públicas exactas.”
La asociación americana del corazón recomienda la investigación para los atletas de la High School secundaria y de la universidad antes de que compitan, incluyendo una examinación física más antecedentes familiares. Los antecedentes familiares son importantes, los expertos dicen, porque se heredan muchas cardiomiopatías.
Las autoridades europeas también recomiendan que los atletas supuestos experimentan el electrocardiograma (ECG). De hecho, el informe italiano atribuye mucho del éxito de su programa a la investigación regular vía ECGs.
Sin embargo, el americano se divierte organizaciones tales como la asociación atlética nacional de los amaestradores -- cuál publicó recientemente pautas de la investigación -- no han llamado para la investigación de ECG, considerando que identifican a mucha gente joven ilícito como teniendo problemas en base de un ECG.
Payne discrepó con ese gravamen. Él dijo que cada atleta joven debe “ser defendido a fondo [para los problemas del corazón] por un abastecedor entrenado del salud-cuidado. Pienso que debe ser hecho por un médico personal, con un ECG.” |