“Estos resultados sugirieron que PYY podría mediar los efectos satiating de la proteína en seres humanos,” explicaron a autores. “Por lo tanto desarrollamos un modelo experimental del roedor en el cual investigar esta posibilidad.”
Como tal, los ratones genético modificados que carecieron la hormona de PYY entonces fueron creados. Los ratones deficientes de PYY comieron ratones más que regulares y, consecuentemente, llegaron a ser obesos.
Los ratones fueron alimentados la normal-proteína de alto grado en grasas, la normal-proteína de alto valor proteico, con poca grasa de alto grado en grasas o las dietas de alto valor proteico con poca grasa.
Los investigadores encontraron los ratones nulos de PYY eran obesidad marcada hyperphagic y desarrollada pero eran extremadamente sensibles a PYY exógeno.
Entonces administraron PYY a estos ratones. La toma de comida de los ratones disminuyó posteriormente a los niveles normales al igual que su peso. Cuando recibieron no más PYY, la cantidad que comieron fue para arriba otra vez al mismo tiempo que su peso.
El “tratamiento crónico con PYY invierte su phenotype de la obesidad,” los autores comentó respecto a los ratones obesos. “Estos resultados proporcionan evidencia que obliga que PYY sea un regulador fisiológico relevante de la toma de comida y del peso corporal.”
Los resultados podían ayudar a explicar la obesidad actual Norteamérica y Europa que plagaban epidémicas. La estadística demuestra que las dietas han cambiado de puesto de ser abundantes en proteínas a rico en carbohidrato, según el estudio, y los carbohidratos no contienen la proteína del apetito lo hacen de la misma forma, dando por resultado la gente que come más para compensar.
Actualmente, la dieta occidental media deriva de 49 por ciento una energía de los carbohidratos, 35 por ciento de la grasa, y 16 por ciento de la proteína, citan el estudio.
“Esta investigación sugiere que un aumento en el contenido proteínico de la dieta pueda ayudar a obesidad de los trastos,” dijo Dr.Batterham. “Sin embargo, los ensayos clínicos de la escala grande son necesarios antes de que las dietas con poca grasa de alto valor proteico se puedan recomendar.”
Referencia del estudio:
Rachel L. Batterham y otros. “Papel crítico del peptide YY en la regulación proteína-mediada del satiation y del peso del cuerpo.” Metabolismo de la célula. Vol. 4:223 - 233, septiembre de 2006.
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