ESTIMADO KURT: Calma tú mismo como puedes lo más mejor posible, e intento - realmente intento - a tragar. Las ocasiones son él no serán fatales. Si no puedes hacer absolutamente esto, entonces reservado, sin la fabricación de una queja, traer tu servilleta a tu boca y expeler el alimento allí. Entonces apenas encenderte con la comida como si sucediera nada. No acometer de la tabla con tus manos que agarran tu garganta, roja en la cara. Y sobretodo, no describir detalladamente el efecto que el alimento que se ofendía tenía en ti. La mejor cosa a hacer es cerciorarse de que no te pones en que situación, algo que has aprendido. Apostaré que eres más cauteloso de ahora en adelante.
Maria Mitchell es presidente de cortesías infrecuentes, una firma de Philadelphia que enseñe etiqueta, protocolo internacional y la comunicación eficaz. Puedes escribirte en la caja 40008, Philadelphia, PA 19106.
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