-- Prueba. Antes de que vayas en el agua abierta, probar tu chaleco salvavidas en una piscina, sugiere a Freddie Wilson, encargado del centro del infante de marina del descuento del mundo del Boater. Primero, cerciorarte de que la chaqueta sea apretada un poco. Debe sentirse levemente incómoda; si es demasiado floja montará hasta tus oídos. Ver si tu chaqueta te mantiene una posición vertical y mantiene tu nariz y boca por encima de la superficie.
-- Cuidado apropiado. Aclarar tu chaqueta en agua y dejarla secar al aire, sugiere a Roberto Wallace, encargado auxiliar de mercancías que se divierten en el Wal-Centro comercial en Nashville, Tenn. Cerciorarte de que las hebillas sean operables, y que no recurran a anudar las correas; el agua las aflojará. Cerciorarte de que la cáscara de la tela sea intacta y la espuma no está saliendo de los agujeros. Comprobar las chaquetas inflables para saber si hay salida y corrosión y seguir las instrucciones del fabricante para el cuidado.
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