Una universidad de la señal del estudio de Alberta, analizando una muestra sobre de 275.000 individuos, ha encontrado que cuando viene a la participación en actividad física, un tamaño no cabe todos.
“Nuestro estudio destapó algunas tendencias y preferencias definidas al decidir a cómo y si una persona quiere ser físicamente activa,” dice a Brad Humphreys, profesor de economía en la universidad de Alberta. “Está claro que diversos niveles de los géneros, del pertenencia étnico y de ingresos tienen influencias y opciones muy diversas cuando viene a ser físicamente activo.”
El estudio, co-authored con U de profesor Jane Ruseski de A, miraba una amplia gama de los factores, incluyendo renta, la educación y la pertenencia étnica, que influencian si una persona decide ser físicamente activa, tan bien como su tiempo pasado siendo activa. También examinó el impacto del gasto público en parques y de la reconstrucción en la decisión de un individuo para participar en actividad física y deportes.
A una tarifa de participación del 57 por ciento, caminando fue encontrado para ser la forma más común de actividad física emprendida para el ejercicio. Los resultados sugieren que la participación en caminar aumente con la edad, indicando que los programas dirigidos promoviendo caminar para el ejercicio podrían apelar a más viejas poblaciones, diga Humphreys. |