Los investigadores encontraron que los gastos eran más altos adentro cada año para ésos con problemas de la espina dorsal que para ésos fuera. En 1997, los costes sexo-ajustados medios de la edad y médicos para los respondedores con problemas de la espina dorsal eran $4.695, comparado con $2.731 entre ésos sin los problemas de la espina dorsal (inflación ajustada a 2005 dólares). En 2005, los gastos sexo-ajustados medios de la edad y médicos entre respondedores con problemas de la espina dorsal eran $6.096, comparado con $3.516 entre ésos sin problemas de la espina dorsal. A partir la 1997 a 2005, estas tendencias dieron lugar a un 65 por ciento estimado de aumento inflación-ajustado en el gasto nacional total de adultos con problemas de la espina dorsal, un aumento más rápido que cabalmente gastos de la salud.
La mayor parte de la diferencia observada en gastos inflación-ajustados entre ésos con y sin problemas de la espina dorsal en 2005 fue explicada por los servicios de paciente no internado (el 36 por ciento) y los servicios el hospitalizado (el 28 por ciento). Proporciones más pequeñas fueron explicadas por las medicaciones de la prescripción (el 23 por ciento); visitas del departamento de la emergencia (el 3 por ciento); y costos caseros de la salud, dentales y otro (el 10 por ciento).
La proporción estimada de personas con los problemas de la parte posterior o del cuello que uno mismo-divulgaron limitaciones de funcionamiento físicas aumentó a partir el 20.7 por ciento a el 24.7 por ciento a partir de 1997 a 2005. Las medidas uno mismo-divulgadas ajustadas de salud mental, funcionamiento físico, las limitaciones del trabajo o de la escuela, y las limitaciones sociales entre adultos con problemas de la espina dorsal eran peores en 2005 que en 1997.
“Estos datos sugieren que los problemas de la espina dorsal sean costosos, deuda a una gran cantidad de personas afectadas y a los altos costes por persona. No observamos mejoras en los resultados de la salud comensurados con los costes cada vez mayores en un cierto plazo. Los problemas de la espina dorsal pueden ofrecer oportunidades de reducir gastos sin el empeoramiento asociado de resultados clínicos,” los autores concluyen.
(JAMA. 2008; 299 [6]: 656-664. Pre-embargo disponible a los medios en www.jamamedia.org)
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