El compuesto de ScA fue encontrado en el cyanobacteria L. Majuscula, también conocido como “pelo de la sirena,” recolectado de la costa de Fiji en el South Pacific por el laboratorio de Guillermo Gerwick en la institución de Scripps de la oceanografía. Un equipo diverso de investigadores del centro del cáncer del UCSD, de la Facultad de Medicina, de la escuela de Skaggs de la farmacia y de ciencias farmacéuticas, y Scripps trabajó para identificar, defiende y prueba compuestos marinas in vitro e in vivo. Encontraron que ScA inhibe el neovascularization, la formación de vasos sanguíneos que alimenten tumores, y también tenía un impacto directo en la proliferación de célula del tumor.
“El compuesto no es tóxico al cyanobacteria sí mismo, sino activa un camino de la muerte del `', el presente en nuestras células,” dijo Stupack. “Cuando las células de los vasos sanguíneos que alimentan tumores se activan y proliferan, llegan a ser especialmente sensibles a este agente.”
Gerwick observó que si una piscina normal-clasificada de células cancerosas fuera tratada por completo con ScA, tomaría solamente tres miligramos - sobre el peso de un grano del arroz - para matar a todas las células cancerosas.
Lobo Wrasidlo, Ph.D., científico mayor del proyecto en el centro del cáncer de Moores UCSD y primer autor del trabajo, agregado que la estructura única de este compuesto se presta muy bien a la nanotecnologÃa, porque “incorpora espontáneo” en nanoparticles molécula-clasificados, importante para la clase de apuntado alto, terapia de la combinación que es convertida para tratar el cáncer. La estructura es también bastante simple que los científicos pueden reproducirla.
“ScA es el primer, y el compuesto más potente que hemos identificado hasta ahora,” Stupack dijo, agregando que no será dura, como el equipo de Scripps ha identificado más de 250 compuestos únicos de L. Majuscula solamente. “Solamente todavía no sabemos es ScA abundante, o si es factible cosechar, así que es importante que hemos podido producir este producto natural en el laboratorio.”
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Los contribuidores a este papel son primer lobo Wrasidlo de los autores y Ainhoa Mielgo, así como Vicente A. Torres, Simone Barbero, Konstantin Stoletov, Richard L. Klemke y Dwayne G. Stupack del departamento del UCSD de patología y de centro del cáncer de Moores UCSD; Takashi L. Suyama de la escuela de Skaggs de la farmacia y de ciencias farmacéuticas; Guillermo H. Gerwick, institución de Scripps de la oceanografía y la escuela de Skaggs de la farmacia y de ciencias farmacéuticas; y Dennis Carson, director del centro del cáncer de Moores UCSD. La investigación fue financiada por concesiones del Instituto Nacional del Cáncer, así como becas de la investigación suiza nacional del cáncer de la fundación y de pecho de California. |