“Nuestro estudio proporciona un análisis razonado científico para las drogas que se convierten que actúan en el receptor del 1B de la serotonina para el tratamiento del parkinsonismo avanzado,” dice al co-autor mayor por Svenningsson, a un profesor que visita en el laboratorio de Greengard y a líder del grupo en el instituto de Karolinska en Suecia.
La dopamina del neurotransmisor tiene varias funciones en el cerebro, incluyendo la regulación del movimiento. La enfermedad de Parkinson es caracterizada por una degeneración progresiva de neuronas dopamina-que producen, que causa temblores, rigidez y la carencia del control del movimiento. Estas neuronas proyectan del midbrain a un área del cerebro llamado el striatum de la recopilación. Aunque la señalización de la dopamina se deteriore en los pacientes de Parkinson, la producción de la serotonina sigue siendo fuerte. Además, varios receptores de la serotonina se expresan alto en el striatum y disponible para modificar la acción de L-DOPA.
Hace dos años, Greengard y Svenningsson identificaron una proteína, llamada p11, que actúa como regulador de la señalización de la serotonina en el cerebro. Los investigadores demostraron que p11 aumenta la concentración del receptor del 1B de la serotonina en las sinapsis, de tal modo aumentando la eficacia de la señalización de la serotonina, y ligó esta interacción a la susceptibilidad de un individuo a la depresión y a su respuesta a los tratamientos del antidepresivo.
En el nuevo estudio, Greengard, Svenningsson y sus colegas demuestran que p11 y la serotonina también desempeñan un papel en los síntomas L-DOPA-inducidos de la enfermedad de Parkinson avanzada. Svenningsson y Xiaoqun Zhang, estudiante de tercer ciclo en Karolinska, utilizaron un modelo del ratón de la enfermedad de Parkinson en el cual una sustancia llamó las causas 6-OHDA la destrucción de las neuronas de la dopamina en un hemisferio del cerebro. L-DOPA, porque es un reemplazo de la dopamina y un estimulante, hace los ratones 6-OHDA-treated girar sus cuerpos en la dirección opuesta del hemisferio dopamina-agotado del cerebro.
Cuando los investigadores dieron a estos ratones L-DOPA, encontraron los niveles crecientes del receptor y de la proteína p11 del 1B de la serotonina en el striatum. Los investigadores entonces utilizaron una molécula llamada CP94253, que ata al receptor del 1B de la serotonina y mímico la acción de la serotonina. CP94253 fue dado a dos sistemas de los ratones 6-OHDA-treated: uno en el cual p11 “fue eliminado” y otro con p11 intacto.
Después del tratamiento con CP94253, comportamiento rotatorio y movimientos involuntarios disminuidos en los ratones de p11-intact 6-OHDA-treated, pero no en los ratones del golpe de gracia p11 - sugiriendo que CP94253 trabaja con p11. Los investigadores creen que CP94253, y los agonistas similares del receptor del 1B de la serotonina, pueden contrariar comportamientos L-DOPA-inducidos reduciendo el lanzamiento de GABA, un mensajero químico que inhiba la transmisión de los impulsos de nervio. GABA se lanza de las neuronas que contienen el receptor de la dopamina D1.
El “bloqueo del receptor de la dopamina D1 no es una opción del tratamiento para los efectos secundarios L-DOPA-inducidos, puesto que disminuiría la eficacia terapéutica de L-DOPA,” dice Greengard, que es profesor de Vincent Astor y jefe del laboratorio de la neurología molecular y celular en Rockefeller. Los “compuestos el convertirse que apuntan el receptor del 1B de la serotonina pueden ofrecer un acercamiento alternativo para tratar la enfermedad de Parkinson avanzada.”
Este estudio fue apoyado en parte por los institutos nacionales de la salud, de la fundación de Picower, de la fundación aguda de Peter Jay y de la fundación de Simons.
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