Semejantemente, los análisis de sangre fueron tomados para determinar niveles de folato, de la vitamina B12, y de la homocisteina de la proteína, y cómo éstos cambiaron en un cierto plazo.
Los niveles de la homocisteina se han asociado a enfermedad cardiovascular.
Al principio del período de dos años, casi uno en cinco personas tenía niveles de la homocisteina, mientras que el 17% tenían niveles bajos de la vitamina B12 y 3.5% eran folato deficiente.
Cuanto más altos son los niveles de folato a comenzar con, cuanto más altos era niveles de la vitamina B12, y los más bajos los de la homocisteina.
Para el final del estudio, 45 personas habían desarrollado demencia. De éstos, 34 tenían enfermedad de Alzheimer, siete tenían demencia vascular, y cuatro tenían “otros” tipos de demencia.
La demencia era más probable en las que eran más viejos, relativamente mal educado, inactivo, y tenían depósitos de la proteína ApoE.
El inicio de la demencia era más probable en los cuyos niveles del folato después cayó más lejos durante los dos años, mientras que se levantaron sus niveles de la homocisteina.
La gente con quien estaba el folato deficiente comenzar, era casi 3.5 veces más probablemente de desarrollar demencia.
Los autores sugieren que los cambios en microalimentos se podrían ligar a las otras muestras típicas que preceden demencia, incluyendo pérdida de peso y tensión arterial baja.
Mientras que la pérdida de peso es poco probable alterar niveles de los microalimentos en la sangre, puede indicar cambios dietéticos en la calidad de la cantidad de toma de comida.
Chascar aquí para ver el papel por completo: http://press.psprings.co.uk/jnnp/january/jn131482.pdf |