“Estas células necesitan conseguir interleukin-7 para su supervivencia,” explican Suresh, de la célula inmune del asesino conocida como células de T CD8, un tipo de glóbulo blanco que ataque a las células virus-infectadas, a las células extranjeras y a células cancerosas. Interleukin-7 se produce en mismo pequeñas cantidades en médula, bazo, y el timo, pero los científicos han podido aislar y sintetizar el agente, que ahora está en la prueba preclínica para una variedad de condiciones.
“Éste es uno de los cytokines más emocionantes de ensayos humanos preclínicos,” dice Suresh. “La idea es que puede ser que sea utilizada como agente restaurativo inmune. Es absolutamente esencial para el desarrollo normal y funcionar del sistema inmune.”
Con eficacia estimular el sistema inmune -- el complejo de órganos y de células que defiende el cuerpo contra la infección y la enfermedad -- es un grail de ciencia biomédica en la lucha contra enfermedades infecciosas.
Suresh explica que sobre la infección, el cuerpo destraílla a ejército de células de T a las células infectadas o eliminadas las plantas débiles de la lucha. Pero cuando el cuerpo percibe una infección se puede contener, el número de células de T que despliega se reduce dramáticamente. Sin embargo, sigue habiendo algunos células de T, conocidas como las células de memoria y ésa son capaces de reconocer a un enemigo recientemente vencido. La memoria estimulante T y las células de B es la base de la vacunación, pero las vacunas no inducen a menudo un suficiente número de células de T de la memoria CD8.
Interleukin-7 es un factor de crecimiento bien estudiado que se sabe para ayudar a generar y a mantener las células de T de CD8 de la “memoria” del sistema inmune, que tienen la capacidad de recordar la identidad de sus blancos, tales como células cancerosas o células que han sido asumidas el control por un virus. Una falta de interleukin-7 se cree para limitar la supervivencia y la persistencia de las células de T memoryCD8.
A pesar de la promesa de interleukin-7 como los medios de alentar inmunidad, un régimen de tratamiento óptimo tienen todavía ser determinados.
En estudios en ratones, Suresh y sus colegas encontraron que la memoria de la célula de T es mejor realzado cuando interleukin-7 se administra durante una fase de infección cuando el número de células de T ramping abajo.
En el nuevo estudio de Wisconsin, el grupo de Suresh dio interleukin-7 a los ratones durante diversas etapas de una infección viral. Encontraron que administrando interleukin-7 cuando el número de células de T está en la declinación, es posible aumentar el número de células de T de la memoria CD8 que siga habiendo colocar a protector y protegerlo contra la reinfección.
“El propósito de la inmunorespuesta es ampliar estas células,” dice Suresh, explicando que las células de T actúan como los asesinos en serie, snuffing una célula infectada después de otra hasta que la infección viral sea controlada.
Durante la fase de la extensión de infección, cuando el cuerpo está generando la mayoría de las células de T, la administración de interleukin-7 parece no tener ninguÌn efecto, según Suresh. Pero durante la fase de la contracción, se aumenta la memoria.
“Intentamos esto en una vacuna de la DNA y trabaja,” dice Suresh. “Incluso con la vacuna más débil, podríamos aumentar las células de memoria y mejorar la protección contra la infección. Qué esto demuestra es que el número de células de memoria no está predeterminado. Usted puede aumentarlas e interleukin-7 conduce su proliferación.”
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Los co-autores del nuevo estudio incluyen al som G. Nanjappa y Jane H. Walent de UW-Madison, y a Miguel Morre de Cytheris, Inc., Francia. |