Durante últimos años, el seguimiento de los medios fuerte del “pillaje” de recursos locales, las plantas de alimento o los productos de las farmacopeas tradicionales, en las cuales las patentes habían sido sacadas, aparecieron como muestras de un biopiracy activo. Algunos estados del sur, apoyados por las organizaciones no gubernamentales (NGOs), por lo tanto han considerado asomar el riesgo de mirar impotente una explotación desenfrenada del conocimiento y de los recursos de la gente indígena, con medios escasos de provenir el flujo. Otros consideraban que si estuvo regulado y razonado, el uso de recursos genéticos podría favorecer su conservación mientras que siendo una fuente de ingresos para las comunidades locales y los países del sur, pero también permitir las innovaciones biotecnológicas y generar la transferencia de la tecnología.
La idea de un mercado, de traer cara a cara una fuente de recursos genéticos por el sur y de una demanda que emanaba del norte, atraída por promesas de la recompensa financiera, soportó la perspectiva brillante del desarrollo de estas transacciones. Las representaciones transportadas por la convención sobre diversidad biológica resultan ser simplistas. Análisis de la demanda en el sector agrícola y la industria farmacéutica en términos de investigación y desarrollo puesta en perspectiva las necesidades de estos diversos usuarios de la biodiversidad y con tal que una descripción actualizada de ellos. Las ediciones en juego para las firmas farmacéuticas se refieren algo más al control sobre el derecho de propiedad que protege la síntesis de nuevos compuestos que tienen acceso a los recursos genéticos. Por otra parte, la demanda de la industria farmacéutica lleva por lo menos tanto en microorganismos de suelos o de los pisos de mar profundo, incluso en productos químicos y sustancias que provienen la nanobiotecnología, como en las “plantas desconocidas” de bosques tropicales. Semejantemente, el recurso al conocimiento indígena para producir innovaciones y, aun más, la posibilidad de la gente que la tiene a beneficiarse de ella parecen haber sido sobrestimados grandemente. En el lado de fuente, resultó que la gente maneja sus relaciones humanas de acuerdo con su ambiente y no los recursos genéticos asimilados con tal mercancía. Además, no tienen siempre las capacidades para negociar en un pie igual con industria. El comercio justo, las etiquetas o las indicaciones geográficas se pueden utilizar para promover los productos que generan de habilidad indígena particular, pero estos instrumentos no se refieren directo a biodiversidad. Como para las patentes que vienen del mundo inustrializado, no se adaptan para proteger conocimiento y herencia colectivos.
El golfo que separa las representaciones de fundación de la convención sobre diversidad biológica de las situaciones verdaderas es particularmente evidente con el problema del biopiracy. El seguimiento de los medios extenso de ciertos casos tiene gusto del ayahuasca, una bebida basada en las plantas con las características alucinógenas consumidas tradicionalmente por los shamans de tribus indias amazónicas, o el maca, una planta de la farmacopea de Perú reputada para sus virtudes afrodisiacas, da la ilusión que la biodiversidad se relaciona con los elementos cuya interpretación sigue siendo incuestionable. El término de hecho abarca muchas diversas nociones: la limadura de patentes en usos o las características de plantas recogió en de las comunidades locales con o sin del consentimiento, acceso o uso del conocimiento tradicional para los extremos comerciales, limadura de nombres comunes como nombres comerciales, los acuerdos cuya cláusulas o puesta en práctica es insatisfactoria y así sucesivamente. Esto le da un estado algo nebuloso que haga más difícil establecer los órdenes públicos que pudieron asegurar la conservación de la biodiversidad.
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Grégory Fléchet - DIC
1. Este trabajo fue conducido en común con investigadores del agronomique recherche nacional de Institut de (AICN), el agronomique recherche del en de de coopération internationale del centro vierte a le développement (CIRAD), la universidad de Reims-Champán-Ardennes, el Ministerio de Agricultura y Pesca francés, de ParisTech agro y del Groupe de recherche y technologiques de los échanges de d' (GRET) |