Sharkey y Steven M. Lorch, M.D., compañero anterior en la Facultad de Medicina ahora en el centro en Houston, datos analizados de la ciencia de la salud de la Universidad de Texas a partir de 168 edades 10 a 18 de los niños quién les había sido referida para el ultrasonido cardiaco con síntomas incluyendo murmullos de corazón, dolor de pecho, reflujo ácido o alto colesterol de la sangre. De acuerdo con las pautas de la CDC para el índice de masa de cuerpo para la edad (BMIA), encontraron a 33 pacientes para tener un BMIA como obeso, o el 95.o porcentaje o arriba para su edad; 20 tenían un BMIA que lo clasificó como a riesgo para la obesidad, o entre el 85o y 94.o porcentaje; y 115 eran considerados normal, o debajo del 85o porcentaje.
Para analizar los corazones de los niños obesos y de esos en peligro, Sharkey y Lorch utilizaron una nueva proyección de imagen llamada de la velocidad del vector de la técnica de proyección de imagen de Doppler del tejido que sigue el movimiento de la pared muscular del corazón. Cualquier cambio en el índice de movimiento del músculo de corazón fue hecho un promedio dentro de cada grupo y comparado al índice normal de movimiento.
“En los pacientes que son obesos, el índice de movimiento del músculo de corazón cambiado,” Sharkey dijo. “Mientras que BMIA de un niño aumenta, vemos alteraciones en la relajación y la fase de la contracción del latido del corazón. Muchos de estos cambios que se han considerado en adultos fueron asumidos para ser de obesidad de muchos años, pero puede ser que estos cambios comiencen mucho anterior en vida que pensamos.”
Pues la proyección de imagen de la velocidad del vector está más amplio disponible, Sharkey dijo, él podría potencialmente ayudar a cardiólogos pediátricos a seguir a estos niños más de cerca en un cierto plazo para ver si progresan los cambios en el corazón.
“Podemos poder determinarla si podríamos intervenir en el proceso, tal como centrarse a las familias en la comprensión de la importancia del ejercicio regular y de las modificaciones dietéticas para la pérdida de peso y prescribir las drogas del statin para el colesterol de la alto-sangre,” dijimos.
Sharkey dijo que los resultados del estudio dan más munición a los médicos para utilizar en el asesoramiento de pacientes pediátricos y de sus padres sobre los riesgos de obesidad y de la necesidad de lograr un peso sano.
“Incluso en los adolescentes, obesidad lleva al funcionamiento del miocardio disminuido y función diastólica anormal,” ella dijo.
El estudio adicional es necesario determinar cuando los cambios en el sistema del corazón adentro después de que un niño haga obeso y si esos cambios son reversibles con pérdida de peso. |